Wednesday, August 27, 2008

Nuit De Passion

Eran ya casi las 4 de la mañana y unos jóvenes mochileros, después de meterse una bombaza en unos bares en California, decidieron terminar su noche con broche de oro con un pack de doce en el pórtico de su hostal. Los jóvenes eran un hispano, una coreana, un irlandés (al que no le gustaba tomar ni fumar) y un francés. Al minuto de comenzar a tomar se unió al grupo un irlandés, Mike. El hispano le invito una cerveza y lo acoplo al grupo.

Al llegar la media hora todos perdieron su retraimiento. Las pausas incomodas fueron cambiadas por ruidosas carcajadas. Mike y el hispano se percataron que la cerveza se estaba agotando e inmediatamente fueron a comprar más en una licorería que quedaba a una cuadra del hostal. En el camino se encontraron con un japonés, compañero de cuarto del hispano. El japonés era un poco retraído ya que no dominaba casi nada el idioma inglés, el hispano no dudo en invitarlo a la reunión.

Compraron 2 paquetes y medio de doce y lo llevaron a la “reunión”. Al llegar al lugar ya se habían incorporado dos finlandeses otro francés que acababa de llegar de su país y dos americanas. El Japonés se percato de las buenas vibras que trasmitía el grupo e inmediatamente saco su pipa y una bolsa de hierba que Mike le había regalado en el camino de regreso al hostal. Ahora ya no solamente eran botellas de cerveza, gritos de salud en innumerables idiomas, carcajadas y buenas vibras que habitaban en el lugar, sino también el relajado y perfumoso olor que crea ese hoja incinerada.

La coreana estaba sentada en un rincón del pórtico y el hispano motivado por el alcohol e inspirado por la marihuana se sentó a su costado. La chica nunca había probado esta droga. En su país el consumo de esta droga es severamente castigado. Gracias al palabreo que le había metido a la muchacha días antes no se le hizo difícil convencerla a probar un poco. No paso mucho para que ella también entrase en el trance en el que todos se encontraban.

El tabaco, alcohol y el narcótico hizo que el hispano se sintiera mas atraído hacia la coreana y comenzó a usar sus tácticas del flirteo hacia ella. Al parecer ella también quería con el ya que el chape fue algo casi inevitable. El hispano, para ver hasta dónde podía llegar con la chica sin trabajarla, le comenzó a besar suavemente la oreja. Cada beso que le daba a esta muchacha era respondido con silenciosos gemidos. Al ver lo positivo que era la respuesta de la asiática, decidió cambiar los besos por lengüeteadas. Los gemidos se hacían cada vez más ruidosos.

El nivel de excitación del pobre latino era ya tan alto que no pudo controlarse y sin pensarlo le metió la mano al ojete de la oriental. Esta se dejaba y respondía con los mismos gemidos (mismo hentaii) y con más agarres. Todo el grupo se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo. Algunos de los hombres le decían al hispano: “! Así se hace!” “! Campeón!” “! Que maestro!”, pero este solo trataba de ignorarlos ya que estaba ingeniando su plan maestro para poder follarse a la jaladita.

- ¿Qué te parece si vamos a mi cuarto para platicar un rato?, dijo el
hispano mientras se alzaba de su silla.
- ¿Para conversar?,
pregunto la coreana con una cara como que de recién despierta.
-
Si a
hablar un ratito y a tomar una cerveza. ¿Qué dices?
Le pregunto el hispano
sacando dos latas de cerveza.
- Está bien, dijo la jalada alzándose
de su asiento.
En el camino hacia el cuarto, que quedaba unos 3 pisos arriba, se la pasaron manoseándose y besándose. El hispano pensó que ya la tenía echo ese día. Iban a ir al cuarto y se la iban a pasar tirando, revolcando sus cuerpos como si fuese una pelea de cachascán. Lamentablemente no le fue como se lo estaba imaginando.

Al llegar al cuarto se toparon con el japonés. La coreana intento de hacerse la inocente y comenzó a conversar con él. El hispano, mientras ellos hablaban, trataba de mandarle señas al japonés para que se fuera y los dejara solos pero, quizá por diferencia de culturas, el japonés no lo llego a entender. El alcohol que la coreana había consumido le provocó miccionar y se fue para el baño.
Una vez que ella cerró la puerta el cortejante le dijo al japonés que los dejara solos para que pudieran una vez empezar a copular. El japonés, con lo poco que sabia ingles solo dijo unos “si si” y cuando la chica salió del baño él se metió al baño para ducharse. “Chino de mierda”, pensó el latino. Pero después le importo un bledo. Antes ha estado en situaciones similares donde tenía que convencer a la chica para aparearse mientras había personas que podían escucharlos o hasta verlos.

El japonés cerró la puerta y el hispano empezó a utilizar las tácticas, inspiradas un poco por la hierba que consumió.

- Siéntate aquí en mi cama, le dijo a la coreana mientras le daba a la
mano una lata de cerveza.
- Salud, dijo la coreana.
-
Coite
(salud en coreano),
dijo el hispano.
Ambos terminaron con sus latas y justo antes de que la coreana iniciara una conversación, el chico se abalanzo sobre ella. La echo sobre la cama. Beso sus chicos pero carnosos labios y después aplico los lengüetazos, la china después aplico el mismo beso pero le era un poco complicado por esa boquita “petit” que tenia. Inmediatamente las manos del muchacho comenzaron a entrar en acción. Mientras una cogía la delicada cabeza con pelo liso de la jaladita, la otra sobaba cada centímetro de ella. Comenzó por uno de sus cachetes y bajo suave y delicadamente hasta su cuello. La sentó y le quito la casaca que le había prestado cuando marcharon de la discoteca al hostal. Para no aburrir a la asiática con besos, después de sacarle la casaca, la entretuvo con un lento masaje en sus muslos seguido por un masaje en su clítoris. La chica solo respondía con gemidos. El hispano aprovechando que la asiática estaba sentada, con la otra mano le quito sigilosamente el sostén. La echo nuevamente en la cama y comenzó a abrir el cierre de la capucha.

Lastimosamente justo cuando el chaval, después de abrir la capucha de la joven, estaba rosando el vientre de la fémina con sus callosas manos está le sujetó la mano y lo detuvo.

- Solamente quiero ser tu amigo, nada ms que eso. Creo que mejor voy a mi
cuarto.
-
Pero somos solamente amigos. No pretendo ser algo más que
eso.
- Amigos no hacen esto.
-
Bueno si es que no
quieres hacer nada, entonces que te parece si conversamos un rato nomas.
- ¿Conversar nada más?
- Si… nada más.
- Me parece bien.
El chico miro los ojos de la chinita, sus jugosos labios y de allí todo su rostro. Al contemplar su cara podía ver que la chica estaba confundida. Obviamente en ese momento ella sentía algo muy fuerte por él (quizá el alcohol y la marihuana hayan motivado más estos sentimientos), y ahora dependía de él para darle ese empujoncito para que pudiesen los dos expresar físicamente el amor de esa noche.

- Sacare los condones de mi mochila. Me sentare a lado suyo. La besare hasta
que solita se eche sobre la cama. Me quitare la correa sin que se dé cuenta y la
desvestiré. Es todo o nada.
Pensó el impaciente muchacho.
Mientras el chico trataba de decodificar el seguro de su locker trato de improvisar un tema de conversación. Abrió su locker en tiempo record y saco unos condones que aún le quedaban de su reciente viaje. Lo inserto en uno de sus bolsillos y comenzó a realizar lo planeado.

a beso hasta que la fémina quedo tendida sobre la cama. Le abrió disimuladamente el jean y, una vez más, la masturbo hasta que los gemidos cambiasen a gritos. Tapo su boca para que no despertara a los inquilinos de su hostal ni los del hostal del acostado. Una vez más su intento fue fallido ya que los sentimientos de “culpa” (o mejor de puta) la remordieron. El hispano conocía muy bien las leyes de este país. No podía forzar la a tener sexo ya que podría ser severamente castigado, y prefirió dejarlo por un instante así nomas, tranquilo.

- Me tengo que ir, dijo la asiática. Se podía notar con sus palabras
que estaba indecisa, no sabía si seguir el estereotipo coreano de conservadores
o perderse en una lucha cuerpo a cuerpo en las sabanas de la temporal cama del
latino.
-
¡NO! ¡No te vayas! ¡Quédate un rato más! Al menos hay que
descansar un rato aquí en mi cama hasta que se nos pase la borrachera.
El
hispano no quería desperdiciar esta oportunidad, siempre le intrigo tener sexo
con una asiática.
Se acostaron una vez mas y, para hacer las cosas más fáciles, el chico se quito el pantalón, como para querer dormir más “cómodo”. A la asiática no le molesto en lo más mínimo. El joven comenzó a acariciarle la cara y a besarle la oreja. La chica respondía con movimientos, mismo baile árabe, ocasionándole al muchacho una erección inminente. Comenzaron a hacer ese baile que muchas parejas hacen cuando son jóvenes y no se atreven a dar el último paso, conocido vulgarmente como “cache con ropa” (versión cucharita).

La chinita se le monto encima. El hispano, con todo el calor del momento, trato de desabotonarle el jean que traía puesto. Se le hizo difícil pero no imposible. Justo cuando se lo bajaba la china una vez más lo detuvo.

- ¿Quieres follarme?, le pregunto la china con una vocesita que a
cualquier hombre lo volveria loco.
-
¡Estúpida de mierda! ¿No ves acaso
el tamaño de mi glande?,
pensó el varón mientras se bajaba el bóxer.
- Por supuesto que sí, respondió el chico.
-
Pero solo quiero ser
tu amiga, nada más que eso… los amigos no se follan.
-
¿Porque no?
Solo estamos expresando lo que estamos sintiendo en este momento, no tiene nada
de malo,
dijo el chico intentando convencerla para tener una noche alocada.
- ¡No! Creo q mejor me voy a mi cuarto, chao. Dijo la coreana
parándose y dejando al chico plantado con su verga en pleno aire.
-
¡Está bien! ¡Está bien! No hare nada. No haremos nada. Pero quédate un rato
conmigo
, dijo el latino parándose y vistiéndose.

Justo cuando el muchacho se ponía la correa el japonés salió del baño y entraban el irlandés con 3 otros inquilinos del cuarto: un inglés y una sueca que se notaban que tenían intenciones de pasar una noche alocada y otro varón. Todos esperaron a que el japonés se vistiera y el amigo del inglés (que también era ingles) les dijo a todos para que pasáramos al pórtico para tomar. Todos entendieron a lo que se quería referir con eso. “Vamos abajo para dejar a estos dos que se follen hasta caer dormidos”.

Bajaron entonces al pórtico y se toparon solamente con Mike que con las drogas estaba ya en un tripsazo y con el francés con el que fueron a tonear que estaba ya casi ebrio.

- Me voy abajo a revisar mi correo, no doy más, indica el francés.
- Puedo acompañarte, le dice la coreana y ambos se van del
chupodromo.

Mike, el irlandés y el japonés tildan al hispano como el héroe de la noche: ¡Grande Campeón! ¡Buena, Maestro! Era tanta la emoción del momento que el hispano no pudo decirles la verdad, que no llego a tirarse a la coreana. Decidió solo responder con una sonrisa y ocultar su rostro con una cerveza.


- Que estarán haciendo la coreana y el francés, piensa el chico.

La hierba estaba alterándolo un poco. Le entraba la desconfianza, uno de los efectos de la marihuana.

- Vamos abajo, dice el latino.
-
¿Desconfías del francés
acaso?
Le pregunta el irlandés
-
Sí, he calentado a la coreana
demasiado y no quiero que el francés tome provecho de mi trabajo.
-
No te preocupes, el francés es un ganso, un pavazo no creo que logre algo.
Te apuesto a que están en a computadora y ni están hablando. Si quieres vamos,
pero en un ratito.
Le dice Mike
- Está bien, responde el
hispano, no tan convencido por lo que le dijo su nuevo amigo.

Ahora no solo desconfiaba del francés, sino también de sus más amigos.

- ¿Sera esto un complot? ¿Habrán quedado de acuerdo para esto? ¿Para que
mierda deje que la coreana se fuera sola con el francés? ¡Soy un huevón!

piensa el desesperado chico.

Al cabo de unos minutos el irlandés se dio cuenta de la cara de preocupación del hispano y le dice si aun quiere bajar. El hispano le afirma, agarran el pack de seis que les queda y comprenden la marcha hacia el sótano.

El hispano fue el primero en llegar y se sorprendió de que Mike tuviera razón. Se topo con el francés y la coreana frente a las computadoras cada uno concentrado en su pantalla. Al ver que no había ninguna conspiración (o al menos eso parecía) les dijo a los muchachos para ir a la sala de televisión para terminar sus birras y de repente fumarse alguito mas para irse a dormir relajados. Solo el japonés y Mike accedieron a su plan el otro irlandés prefirió revisar su correo.

El trió estaba demasiado stone como para comenzar una conversación. El japonés estaba pegado a la tele a punto de caer en los brazos de Morfeo y Mike parecía como si se hubiese parchado, estaba también pegado a la tele pero con los ojos enormes y reventados. Y el hispano solo pensaba en la coreana y en lo que podía hacer para que esta pudiese acostarse con ella (o por lo menos un rapidín por algún lugar).

El francés viene a despedirse de todos y el hispano actúa como si nada hubiese pasado. Aunque el abrazo de despedida del francés fue un poco preocupante (era el ultimo día del hispano pero por la hierba y el desconfió se le cruzo por la cabeza que fácil el francés era un marión) se desearon buena suerte se dieron la mano y se dijeron “au revoir”.

El hispano se dirigió a donde la chinita. El irlandés se dio cuenta de la estrategia del pequeño arrecho y decidió apagar la computadora y unirse a los volados que estaban en un cuarto de televisión que se localizaba justo detrás de donde se encontraban. El hispano puso su mano sobre el hombro de la coreana y hecho su cabeza sobre la de ella.

- Muéstrame fotos tuyas, le pidió el chico.

La coreana pareció estar animada por mostrarle las fotos, pero al hispano no le interesaba en lo mas mínimo. Comenzó a besarle los cachetes y con la otra mano masajearle los muslos. La asiática abrió un poco más sus piernas.

“!Míralo! ¡Allí va otra vez el loco! ¡Qué maestro!” escucho el hispano como lo admiraban sus compañeros pero él se hizo el loco. No quería que nada los distraiga ahora.

- Quiero follarte, le dice el chico.
-
No, suéltame por favor.
Solamente quiero ser tu amiga
, Le responde la chica con una voz parecida a
un manga.
- Está bien, dijo el muchacho ya resignado pero feliz por
el día que paso.

Después de mostrarle las fotos el hispano se unió nuevamente con los stoners y el irlandés. Mike se despidió de cada uno. Ya tuvo bastante por una noche. Y junto con él la coreana también se despidió de cada uno.

- Nos vemos mañana, le dijo el hispano, si quieres duerme en nuestro cuarto
y te despierto para ir a desayunar a algún lado antes de que me vaya.
-
No te preocupes que me despertare yo sola para despedirme de ti.
- Está bien, descansa.

El japonés quedo muerto como se había predicho, el hispano quedo pegado al televisor pero pensando en lo rico que se sentía besar la boquita de la coreana y también en si todas las conchas asiáticas eran como el de esa coreana: apretaditas y sin peste. Estaba esperando a que ella regresara, muchas veces sus amigos le decían que no debía insistir con las mujeres, que solitas vendrían pero ya estaba perdiendo las esperanzas.

Justo cuando estaba a punto de rescatar al japonés de las profundas tinieblas del sueño, llego la coreana.

- ¿Qué paso? Le pregunta el irlandés.
-
No puedo subir a mi
cama. El camarote no tiene escalera para que me pueda subir. ¿Me puedes ayudar
Charles?
Este era como una cordial invitación para tirar.

- Claro, no hay problema, vamos.

Los efectos del alcohol y de la droga se disiparon de un momento al otro. Los ánimos se le subieron al igual que su miembro y se encamino al cuarto de la coreana. En el camino hacia el cuarto de la coreana la tomo por la cintura y le dijo:

- Esta noche va a ser tu noche de suerte, vas a sentir una verga de verdad.

La china no respondió. Lo más probable es que no haya entendido ni una palabra de lo que le dijo. En la puerta de su cuarto el chico la tiro hacia la pared, la jalada no se resistió. Ambos entraron a un combate de picos y chapes. El latino se saco la correa y desabotono su jean, cogió la mano de la china y se lo puso en la verga. Ella comenzó a corrérselo. Sus manos eran chicas y suaves. El muchacho le desabotono el jean y comenzó a masturbarla también. El chico después la tomo por las piernas y se la puso sobre la verga y se encamino al baño. Nada lo iba a detener. El instinto animal se estaba apoderando sobre él.

Cerró la puerta del baño con seguro y se bajo el jean y su bóxer.

- ¿Que estamos haciendo? Esto no es correcto, dijo la china, excitada, pero
con miedo.
El chaval no le respondió solo tomo su mano otra vez y la coloco en sus bolas. Ella comienza a jugar con sus genitales. Le bajo el pantalón y se la quito con delicadeza, misma madre con su hijo. Se sentó encima del retrete y tomo a la china por las piernas y la puso encima. La coreana cogió el pene del chico y lo coloco en su vagina y dio un gemido más excitante que el de un manga.
En la vida el chico había sentido una concha tan deliciosa. Todo parecía un dibujo animado. Ella cierra sus ojos como el de los animes.

Su chocho lo volvía loco. En la vida había sentido una chocha tan pequeña. Se la metió y sintió como las paredes vaginales abrazaban su verga con ternura. Se la mete sin preservativo, pero no le importo ni un comino.

- ¡Qué chucha! ¡Que me contagie de sida la chinita esta! ¡Después de tirarme
a esta muchacha podría morir en paz! ¡Total la muerte es algo inevitable! ¡Es lo
único que podemos saber de nuestro futuro… que vamos a morir! ¡Mejor disfrutar a
pleno este momento! ¡El mejor de mi vida! ¡Borracho, fumado, y haciéndole el
amor a una coreana que me está dando el mejor sexo de mi vida!,
piensa él.
Están cara a cara. Ella echa su liso pelo sobre la cara de él y empieza a cabalgarlo. Ni una mujer en la vida del muchacho se había movido como esta chinita lo hacía. Esta apunto de eyacular. Folla demasiado bien. El chico trata de controlarse pero parece algo inevitable, trata de cambiar de posición pero prefiere disfrutar del momento. Siempre ha sido un eyaculador precoz, pero por alguna razón no llega a eyacular. La coreana gime como loca. El inodoro rebota contra la pared haciendo un increíble ruido, pero no les importa.

- Que se despierten todos y me vean follando a esta hermosísima chinita
Hentaii
, piensa el latino.



La muchacha sigue dando rebotes contra su polla. El muchacho le agarra las nalgas. La muchacha tenía un trasero bien formado, parecía que iba a ser algo durito pero no lo es. En cambio es suave. Le encanta. Admira también la concha peluda y le rosa los pezones con los dedos, cada dedo dándole importancia singular a su pezón.

Parece que la china se vino da un último gemido, mucho mejor que el de los animes. Se aferra a los hombros de su compañero y hecha su cabeza sobre su hombro. En el mismo instante el chico se viene, pero para no dejarla embarazada, justo cuando va a salir el semen, saca su verga de la concha y se viene en las nalgas y ojete de la saciada mujer. En la vida había el muchacho eyaculado como ese día y en la vida había tenido su verga tan dura como ese día. Era como si se hubiese tomado miles de viagras.

La suelta y la coreana se para.

- Mi verga sigue paradaza, creo que un par de folladas más y nos vamos a
dormir
, piensa el hispano.
-
¡No más! ¡No más! Tengo un enamorado.
Mejor me voy a dormir
, dice la coreana
El chico toma a la coreana de la cabeza y la baja para que se la mame. La china se lo mete a la boca y sus labios carnosos hacen que el hombre de unos gemidos de placer únicos. Después de medio minuto la china se lo saca de la boca y le dice que ella no hace eso. Se sube el pantalón y le dice al muchacho que haga lo mismo. El chico se siente realizado y no necesita tirársela más. En su vida había estado tan feliz, tan relajado, es difícil describir lo que sintió ese día… también difícil describir la follada…

Se dieron unos cuantos besos mas, la china le acaricio el pene y salieron del baño. Como buen mozo el muchacho la acompaño a su cuarto. La jalada abre la puerta y antes de cerrarla se despide del muchacho diciéndole chau con la mano. El chico hace lo mismo y se encamina a la sala de televisión.

Después de despedirse de sus amigos y meterse a su parte del camarote. Abre la ventana y le roba al japonés unos cigarrillos mentolados provenientes del mismo país del dueño. Saca su cabeza por la ventana y mira hacia la ciudad. Se pone a pensar, a reflexionar sobre su día. Después del segundo cigarrillo se echó sobre su cama y se puso a dormir.

- Una singada mas y me enamoraba peor q con P, pensó el joven
-
Quiero irme a Asia, singarme a todas las jaladitas y esparcir mi semen
por todo ese continente…

- Como amo San Francisco…

[Una canción de la banda Global Deejays. Una de mis preferidas. The Sound Of San Francisco.]
[Hoy no me puedo levantar de Mecano. Será lo que sintió la Coreana a día siguiente? Espero que no... lo dudo.]

6 comments:

Anonymous said...

jaja charles wena voz saber q la pasast cool en tu viaje a san francisco y tirast con una koreanita y no un broder del gay parade. sigue escribiendo xolo q solo tu tienes esas historias.
-takashi

Anonymous said...

aver srto! excelente la tactica del ser caleta para lograr su proposito..nada de alocarse sino la friegas.... pero io creo q para otra vez debes optimizar el tiempo....como se dice el tiempo es oro y para esto debes hacer un previo control de calidad del producto para evitar sopresas..jajaja....todo pasivamente pero no tanto tp!!

Anonymous said...

ENFERMO!

Bocha said...

Tengo muchas cosas que decir.
Una de esas cosas, es lo bien
que esta escrito ese relato,
esa anécdota que jamás olvidarás
y que Alonso te hará contar
cada vez que llegues a Lima.

Otra cosa de Alonso, es que tal vez,
- tal vez - se la toque al leer las
partes más explícitas y demostrativas de la coreanita y tu performance :P .

Y una cosa más que solo podré decirte en un sitio no tan público,
por que me metería un autocabe, un backdoor - sin malpensar- ....

Cuidate mucho Charles y sigue así
escribiendo - pero no de este mismo tema xq sino te quedaras sin algunos lectores susceptibles .

charles_cousineau said...

krajo me alegro q este bien escrito... me he desnudado completamnete en este post... pero me entristese q la gente no haya comentado sobre el post pero bueno... lectores suceptibles... de vez en cuando posteare cosas como esta.. para q algunos.. como alonso se "estimulen" jajajajaja :p

sg said...

xvre